sábado, 19 de junio de 2010

MÁRTIRES


Durante la persecución romana contra el naciente cristianismo surge además de la Apologética cristiana la nueva figura del “Martirio” y un género literario que lo relata: “Acta Martyrum o actas de los mártires, las Pasiones et Martyria o Pasiones y martirios y las “Legenda Martyrum o leyendas de los mártires”.
Martyr es un vocablo griego que significa testigo por antonomasia de fe cristiana. Luego puede tener otros significados o acepciones extensivas y paralelas como cuentan las “Leyendas de los mártires”.
Las “Acta martyrum o simplemente Actas eran unos protocolos –formularios o documentos matrices- del proceso judicial. Se hacía el interrogatorio delante del procónsul. Los escribanos retenían en la memoria o escribían.
Comienzan los formularios o protocolos con el dato de la fecha, el nombre del juez y de los acusados, dato del asunto, cargo o acusación. El procónsul abre el interrogatorio fijando la identidad de los acusados, en este caso no se da el nombre civil, solo se limitan a confesar: “Christianus sum o Cristiana sum...Soy cristiano o soy cristiana...”el proceso trata de demostrar el supuesto crimen de los cristianos y les exigen jurar por el genio del emperador y ofrecer una Suplicatio por él. El procónsul intenta conseguir la Apostasía o renuncia a la fe cristiana, les amenaza que reconsideren su vida, su juventud, su ancianidad ,sus obligaciones familiares, les prometen riquezas, honores, cargos palatinos y oficiales importantes y les advierten de la inminente pena de muerte, decapitatio, destierro, crucifixión, minas, lupanarias, hogueras, fieras del circo, espectáculos circenses donde el actor o personaje muere de verdad etc.
Toda esta artimaña no tenía éxito alguno, al contrario los acusados –cristianos tratan de convencer al juez y al público y les recuerdan la justa y merecida represalia de Dios.
Al final queda solo la total negativa al culto pagano. Paso seguido se lee la sentencia de muerte escrita y tipada- ex tabella- de una tablilla.
Una sentencia estereotipada y dada de antemano.
El otro genero literario Martyria et Passiones son como las Actas pero relatados y contados por un autor cristiano que pone sus retoques a los fríos y asépticos protocolos judiciales y algunos apuntes como Santos mártires o Emperadores inicuos o Leyes totalmente injustas. Dan detalles de la detención y de la estancia en la cárcel, datos de los acusados, describen las torturas y los milagros que tienes lugar, citan la Biblia.
Las Legenda Martyrum o leyendas de los mártires tienen un núcleo histórico pero contienen muchos relatos espúreos y elementos de fantasía piadosa y los motivos y los ideales de sus relatos martiriales son opuestos a los mártires cristianos .
Manuel Latorre de Lafuente

miércoles, 2 de junio de 2010

LA PROFECÍA DE BARUC


Baruc era el discípulo amado y secretario del profeta Jeremías que había nacido en Jerusalén en una familia judía de alto rango.
En la revuelta y rebelión de los judíos donde fue asesinado el gobernador caldeo-babilonio Godolías huyó con Jeremías a Egipto y con el pueblo ante las represalias de Nabucodonosor.
A la muerte de Jeremías en Tafnis de Egipto pasó a acompañar a los deportados en Babilonia y allí compuso su librito de profecías, breve pero precioso, con 6 capítulos. El último capitulo sexto lo ocupa a modo de apéndice la famosa
“carta de Jeremías” a los cautivos animándolos a que no caigan en la idolatría.
El cuerpo y núcleo del libro de Baruc cuenta las circunstancias y la realidad histórica de su pueblo en aquel momento: la infidelidad y los pecados del pueblo, de los reyes y de los sacerdotes provocaron el justo castigo de Dios con el cautiverio; el pueblo judío sufre y confiesa su pecado y pide misericordia; pero después de un largo y duro exilio el Señor le dará la libertad, el gozo y la alegría del retorno y de la restauración.
Al final el capitulo sexto contiene la “Carta de Jeremías” que les anuncia y predice que lograrán la libertad y los exhorta a huir de idolatra.
Ahora vosotros veréis en Babilonia que estáis rodeados de dioses fabricados de oro, de plata, de madera y de piedra, llevados a hombros y que causan un temor respetuoso a las gentes.
Guardaos vosotros –pueblo de Dios- de imitar lo que hacen los extranjeros de modo que lleguéis a temerlos y respetarlos.
L lengua de esos ídolos está muda y seca y no hablan.
Esos dioses con sus sacerdotes, barraganas y rameras no saben ni pueden librarse del orín y de la polilla.
Sus gentes y sus sacerdotes rugen dando gritos en la presencia de esos ídolos dorados y plateados y ellos no sienten ni escuchan. Su culto es como una cena o un convite delante de un muerto.
Adornados y vestidos brillantemente son como las piedras del monte.
Aunque a los ídolos le hicieran algún bien o algún mal no pueden volver la paga correspondiente, no pueden dar riqueza ni tomas venganza de nadie.
Son fabricados por manos de hombres, por carpinteros y plateros y nunca serán más que aquello que quieran sus sacerdotes y sus rameras.
Más que ellos valen las bestias del campo que pueden defenderse y refugiarse por si mismas. Ellos y sus estatuas, si caen no pueden levantarse si alguien no los pone de pie.
Castigados y confundidos serás todos esos adoradores falsos porque les falta vuestra luz y vuestra sabiduría.
Baruc envió su profecía –su librito- junto con limosnas y algún dinero a los judíos de Jerusalén para que ofreciesen sacrificios y holocaustos por ellos y por la salud de Nabucodonosor y de su hijo Baltasar.
Manuel Latorre de Lafuente

MELITON DE SARDES


Este famoso y antiguo apologista del siglo II fue obispo de Sardes en Lidia de Asia Menor y contemporáneo de los emperadores Antonio Pio (138-161) y de Marco Aurelio (161-180) a quienes dirigió una aplogia para aclarar la situación , defender y suavizar las relaciones entre el cristianismo o iglesia y el estado romano.
Hizo varios viajes a Jerusalén para conocer de “visu” la antigua tradición cristiana, gran predicador y escritor. De sus muchas obras solo se conservan fragmentos.
Además de las Apologías se conservan dos importantes Homilías: “homilía sobre la Pascua y Homilía sobre la pasión”. En estas homilías festivas se pueden leer la doctrina cristiana tradicional –no sistematizada- pero si muchas piezas sueltas sobre el concepto de Dios, sobre la mariología etc.
En la Homilía sobre la Pascua deja entrever que por aquel tiempo y lugar de Asia Menor en medio de la polémica sobre la celebración de la Pascua, ello: eran “Cuarto-decimanos” es decir , celebraban la Pascua en día fijo –14 de Nisan o Abril-, mientras en otros lugares como ahora la Pascua cristiana se celebraba el Domingo primero después del equinoccio de primavera o el primer domingo de la primera luna llena de primavera del primer domingo después del 21 de Marzo.
En la Homilía sobre la Pascua hace estudio y exposición tipologico de la Pascua antigua que tiene su realidad verdadera en la Pascua nueva o cristiana.
Estudia en el Antiguo testamento referente a la Pascua los “Tipoi y los Topoi. Tipoi son los tipos, el simbolismo, la figura, la prefiguración, el proyecto, el misterio que encierra la palabra del Viejo Testamento.
Topoi del griego“topos" son los lugares, situaciones, personajes, la esclavitud del pueblo en Egipto, la tierra de promisión, el paso del mar Rojo, el desierto, el cordero, el Faraón opresor, Moisés el libertador.
Melitón de Sardes hace ver como todos estos “tipoi y topoi” se realiza en la Nueva Pascua de Cristo y en su Resurrección.
Una obra no se construye sin proyecto. El proyecto que se va a realizar –la salvación y redención del genero humano- se modela primero con cera, o con arcilla, o con madera, con un modelo o figura, un andamio destinado a desaparecer una vez que está construida la grande obra con su bella forma y verdadera realidad.
Dime Ángel exterminador lo que te ha intimidado en Egipto: ¿La inmolación del cordero o la vida del Señor? ¿La muerte de la oveja o la figura del Señor? ¿La sangre del cordero o el Espíritu del Señor?.
En la “Homilía sobre la pasión” hace una larga invectiva antijudia y expone la paradoja del asesinato de Dios com respuesta a sus acciones benéficas.
Manuel Latorre de Lafuente

ATENAGORAS


Aunque el nombre de este antiguo y considerado Apologeta “Athenagoras” es de origen griego nada nos dice sobre su persona ni sobre su vida.
Athenagoras vocablo compuesto de Athenas que es la capital de Grecia y de Agorás que es plaza pública. Plaza de Atenas.
Según algunos estudiosos una de sus Apologías lleva el título de “Filósofo de Atenas”, pero con certeza poco se sabe e incluso se duda de la antigüedad de la Apología que fue descubierta en el siglo X.
Otros defienden que Athenagoras fue el primer presidente de la famosa escuela de Alejandría pero también es poco fiable.
Se conservan dos obras de Athenagoras: “Suplica a favor de los cristianos” y “Sobre la resurrección de los muertos”.
La Apología o defensa de la fe cristiana se dirige al emperador Marco Aurelio Cómodo entre los años
176 y 180.
Athenagoras combate las tres acusaciones más populares contra los cristianos “ ateismo, incesto y canibalismo.
Pretende desmontar el enfrentamiento o confrontación entre el paganismo del imperio romano y el naciente cristianismo. Según la idea o concepción del estado romano todo aquel que no adore, sacrifique o inciense a los dioses del imperio y al emperador –Apoteosis o endiosamiento- se consideran como “ateos”, enemigos del pueblo y cometen delito de “lesa majestad” contra la autoridad del emperador y para nada importa ya el resto de su comportamiento.
Para los cristianos son “ateos” todos aquellos que no adoran al único y verdadero Dios porque adoran a toda clase de dioses falsos e ídolos fabricados por manos de los hombres según capricho y carta.
La chusma y el pueblo gritaba en los circos contra los cristianos: “Ateos, ateos...”. Los santos y los mártires asentían: “eso, ateos.. y morían...”
Athenagoras defiende que el cristianismo no es un ateismo, sino un monoteísmo, una religión única, verdadera y revelada que habla de un solo Dios –omnipotente- increado-indivisible y eterno y sin posibilidad de que existan dos o mas dioses.
Despacha brevemente la acusación de incesto y canibalismo que provienen de las envidias y odios viciosos y celos amargos frente a la vida santa, y al Panarión o vida llena de virtudes de los cristianos difícil de explicar y de digerir.
En la obra de “Resurrección” defiende el sentido y finalidad de la creación que es la vida eterna con hombres completos, es decir, con alma y con cuerpo. La muerte es la separación momentánea –Dios no tiene prisa ni tiempo- del alma y del cuerpo y debe juntar de nuevo y necesariamente cuerpo y alma. para Dios es más fácil juntar los elementos disueltos de cada cuerpo que formar cuerpos originalmente sin elementos.
Manuel Latorre de Lafuente

lunes, 19 de abril de 2010

JEREMÍAS DE ANATOT


El profeta Jeremías nos transporta de lleno a la esencia del profetismo de Israel. Nació en la aldea de Anatot al norte de Jerusalén el año 650 a. De C.
No le agradaba nada su vocación de profeta por el furo en incomodo mensaje que debía predicar. Es lo propio y peculiar del verdadero profeta puesto por Dios la doctrina molesta y desagradable y la no simpatía y rebeldía por parte del pueblo. Así es la medicina, amarga, pero cura.
Vivió y Vaticino durante el reinado de los corruptos y depravados reyes de Juda- Sur y presenció la cautividad de Babilonia en el año 587.
Jeremías anunció a los reyes y al pueblo el castigo por sus infidelidades y corrupciones, profetizó la destrucción del templo de Jerusalén, el cautiverio de 70 años en Babilonia, la ruina de Jerusalén y que el último rey de Judá, Sedecías caería en manos de Nabucodonosor, y aconsejaba para evitar males peores no oponerse al invasor.
Todo este mensaje dolía y provocaba la burla de sus contemporáneos y las presiones y mordazas por parte de otros falsos profetas, ministros, reyes, sacerdotes y pueblo.
Jeremías sufriendo el desprecio y la crisis, trabaja para salvar a su pueblo con cariño y ardor por eso se llama el “Profeta amante” de sus hermanos y del pueblo de Israel. Orienta su mensaje y objetivo en dos direcciones:
“...arrasar y arrancar....y edificar y plantar...”.
“Arrasar y arrancar....”. denuncia los pecados, las infidelidades, las desobediencias y las rebeldías de los reyes, de los falsos profetas, de los sacerdotes, del culto hipócrita , de la irreligiosidad, de la idolatría, las injusticias sociales y lógicamente el rechazo de los verdaderos profetas.
Como castigo a este cúmulo de los pecados y desviaciones de los principales dirigentes y del mismo pueblo será la deportación y el destierro en Babilonia. “Edificar y plantar....”.

El anuncio del castigo no será la última palabra del profeta, su deseo el provocar la conversión y la vuelta al Señor.
Anima al resto del pueblo que se quedó en Jerusalén en medio de la desolación y el llanto que se sometan al gobernador babilonio Godolias puesto por Nabucodonosor. En medio de las ruinas de Jerusalén compra un campo como símbolo del retoño del pueblo. Su mensaje y profecía seria la semilla y augurio de nuevos fieles y discípulos como Baruc su secretario y una nueva alianza entre el nuevo pueblo liberado y rescatado y su Dios.
El pueblo no hizo caso de los vaticinios de Jeremías que asesinan al gobernador Godolias y ante las represalias de los babilonios tienen que huir a Egipto e llevando a la fuerza a Jeremías que incansablemente profetizaba terribles calamidades también para los egipcios.
Jeremías murió en Tafnis ciudad de Egipto apedreado por los judíos.
Manuel Latorre de Lafuente

EL PROFETA EVANGELISTA


En el “Profetismo de Israel” el mayor y más importante por su volumen de escritos y por sus vaticinios fue el profeta nacido en Jerusalén en el año 760 a. De C. Y llamado Isaías.
El gran conocedor y estudioso de las Sagradas Escrituras San Jerónimo dice: “...más que un profeta parece un evangelista” por los exactos detalles, los claros relatos y oráculos con 8 siglos de anterioridad como si fuese un testigo ocular como los apóstoles.
Los auténticos milagros como las verdaderas profecías son como un don y un regalo del poder y de la mano amorosa de Dios- Dígitus Dei-.
Algunos exégeas al analizar al profeta Isaías defienden la hipótesis de tres cuerpos y autores en distintas épocas, por los datos y diferencias hablan del “Primer Isaías” “Segundo Isaías” y “Tercer Isaías”. El primero viviría antes de los exilios, el segundo estaría en los exilios y el tercero participaría del éxodo o liberación de la cautividad.
Al principio cuenta el profeta su vocación e indignidad al ser llamado por Dios para hablar a su pueblo.
Pregona que Dios castigará a su pueblo por los pecados, ingratitudes, obcecación e incredulidad y se servirá de las naciones vecinas paganas: destrucción, invasión y cautividad y finalmente un “resto de Israel” será salvo.
Isaías recurre a una parábola –Parábola de la viña- para expresar los motivos de queja de Dios contra su pueblo infiel. Pueblo-Viña que Dios a plantado y cuidado con esmero y nunca halla fruto cuando va a buscarlo.
En sus famosos oráculos leemos: el cumplimiento de la “Promesa real y dinástica y Davídica” en el Mesías, el ungido, el Rey Eterno y Universal, que narra de una Virgen, habla del precursor, el anhelo y deseo de su venida.
Llama al pueblo a la “Metanoia”, conversión y penitencia, ayuno y piedad auténtica que lleva consigo el amor al prójimo.
Finalmente en los poemas del “Siervo de Jahvé” nos retrata al Cristo y Mesías como un hombre afable y manso, siervo obediente, sufriente, muerto y resucitado. Constataran los apóstoles: “....como dicen las escrituras”.
Ofrece a un Cristo como un hombre despreciado, desecho de los hombres, castigado y humillado, cargando con los pecados y dolores de los hombres sin decir palabra como un cordero que es llevado al matadero, como oveja que calla ante sus esquiladores, así El no abre la boca.
Cristo –el siervo profeta- que dirá en la sinagoga de los judíos al terminar de leer un pasaje de Isaías: “Hoy se cumple esta página de la Escritura: He venido para evangelizar a los humildes, vendar los corazones rotos, consolar a los afligidos, librar a los cautivos y encarcelados y alegrar a los que lloran”.
Manuel Latorre de Lafuente